Mercedes-Benz Bionic
Año: 2005

Mercedes-Benz desarrollo este automóvil biónico inspirándose en este pez tropical, el denominado pez cofre.

El pez cofre, que no goza de una silueta precisamente estilizada, se mueve con agilidad y sin esfuerzo entre los arrecifes y las algas. Su piel está formada por numerosas escamas en forma de placas hexagonales que le proporcionan una elevada rigidez con un peso mínimo y le protegen de posibles lesiones. Los investigadores examinaron este tipo de estructura y construyeron un modelo a escala de la manera más fiel posible al pez cofre. En los ensayos realizados en el túnes de viento se registró, para sorpresa de propios y estraños, un coeficiente aerodinámico Cx = 0,06. Ningún otro modelo se había aproximado nunca tanto a la forma ideal desde el punto de vista aerodinámico (Cx = 0,04). A continuación se creó un modelo de arcilla a escala 1:4 cuyo contorno era prácticamente igual al de un pez cofre, que de nuevo asombró a los expertos con un extraordinario coeficiente aerodinámico.

Dotado de filtro de partículas y de la revolucionaria tecnología SCR, que reduce hasta un 80% la emisión de óxidos de nitrógeno, el motor CDI de 140 CV instalado en el Mercedes Biónico cumplía las normativas anticontaminantes de su época y futuras.
La estructura cutánea del pez cofre sirvió también como modelo constructivo para el nuevo prototipo, aumentado en un 40% la rigidez de las puertas.
La biónica (una ciencia relativamente nueva que aúna biología y técnica) se dedica a buscar en la naturaleza detalles interesantes que ayuden a resolver problemas técnicos. El Mercedes Biónico fue el primer intento de transferencia integral entre naturaleza y técnica.

Aunque no lo parezca, el pez cofre es un excelente nadador.
Vive en las cálidas aguas tropicales ajeno a la curiosidad que de un tiempo a esta parte despiertó entre la comunidad científica. En busca de nuevas formas que respondieran a las exigencias de aerodinámica, seguridad, confort y ecología en el ámbito automovilístico, los investigadores de DaimlerChrysler en aquella época, descubrieron el pez cofre, que ejemplifica a la perfección la asombrosa capacidad de la naturaleza para adaptarse a las condiciones del entorno.El pez cofre, que no goza de una silueta precisamente estilizada, se mueve con agilidad y sin esfuerzo entre los arrecifes y las algas. Su piel está formada por numerosas escamas en forma de placas hexagonales que le proporcionan una elevada rigidez con un peso mínimo y le protegen de posibles lesiones. Los investigadores examinaron este tipo de estructura y construyeron un modelo a escala de la manera más fiel posible al pez cofre. En los ensayos realizados en el túnes de viento se registró, para sorpresa de propios y estraños, un coeficiente aerodinámico Cx = 0,06. Ningún otro modelo se había aproximado nunca tanto a la forma ideal desde el punto de vista aerodinámico (Cx = 0,04). A continuación se creó un modelo de arcilla a escala 1:4 cuyo contorno era prácticamente igual al de un pez cofre, que de nuevo asombró a los expertos con un extraordinario coeficiente aerodinámico.

En el túnel de viento, el pez cofre se acerca bastante a la aerodinámica ideal.
Se había abonado el terreno para un prototipo muy especial. Inspirándose en la anatomía angulosa del pez cofre, los diseñadores dieron forma al Mercedes Biónico, un automóvil que conjunga todas las cualidades inherentes al sello Mercedes-Benz con un mínimo consumo de energía y máxima compatibilidad medioambiental. Aparte de las concesiones necesarias para garantizar la idoneidad en el uso cotidiano, el Mercedes Biónico es un automóvil absolutamente funcional y completamente equipado. Con su coeficiente Cx = 0,19 presenta una aerodinámica muy superior a la de los modelos compactos comparables de la época como por ejemplo el Clase A con un Cx = 0,31, lo que repercutía directamente en las cifras de consumo (4,3 litros de gasóleo en consumo mixto según norma UE) y en las prestaciones (190 km/h).



La estructura cutánea del pez cofre sirvió también como modelo constructivo para el nuevo prototipo, aumentado en un 40% la rigidez de las puertas.










