Mercedes-Benz SLR Brabus
Es posible mejorar lo inmejorable.
Año: 2005

Uno de los cambios de rumbo que Mercedes-Benz ha tenido en su larga historia lo sufrío para bien en el año 2003. Se realizó un antes y un después gracias a la creación de un supercoche excepcional, el Mercedes-Benz SLR McLaren. De esta forma se volvía a un nicho de Mercado abandonado desde aquel gravísimo accidente ocurrido en Le-Mans que le retiró de la competición durante 30 años. Este nuevo vehículo podía revalizar sin problemas ante todo un Bugatti EB110, añadiendo además un toque de glamour más que interesante.
En su nombre auna dos palabras con mucha historia en la competición y por cierto no alejada del éxito. Por un lado tenemos la denominación SLR, mítico modelo de los años 50 que consiguió infinidad de victorias con los inolvidables y querídisimos Juan Manuel Fangio y Stirling Moss hasta aquel fatídico accidente anteriormente mencionado. Luego está la denominación McLaren que alude a la escudería británica con sede en Woking (Surrey, Inglaterra), fundada en 1963 por Bruce McLaren (1937-1970) no exenta de grandes éxitos en su participación en la Fórmula 1. Si de la unión nace la fuerza del enlace de estas dos casas en un proyecto común de supercoche, no podía nacer otra cosa que una de las mayores maravillas con cuatro ruedas existentes en la historia de la automoción.
Pues bien, para todos aquellos para los que no eran suficientes las cifras y la estética que ofrecía este superdeportivo, Brabus en el año 2005 lo afinó aun más. Las cifras originarias del motor quedaron pequeñas y la estética alcanzó un nivel de belleza que parecía imposible superar. Fueron capaces de crear una preparación que enamoraba a primera vista y que no puede calificarse de otra forma que: "bello misil de asfalto".
El primer punto interesante a analizar es a nivel de carrocería. El Mercedes-Benz SLR originario tenía un coeficiente Cx de 0,37, cifra por cierto impresionante para un vehículo de estas características. Pues bien, desde Brabus se fue un paso más allá. En primer lugar en el peso mediante la utilización generosa del carbono en numerosos componentes entre los que destacaba el nuevo paragolpes delantero diseñado para aumentar la carga aerodinámica (downforce) en el tren delantero. La ganancia en agresividad desde el plano estético y de eficacia en el comportamiento del vehículo hacía alcanzar una deportividad inimaginable en este gran biplaza. En esta carrocería solo cabía un color agradecido, el negro brillante que le hace ser superelegante. Una característica de los Brabus es siempre la sustitución de la estrella por su anagrama pero en este caso les fue imposible poder cambiar la estrella del frontal que forma una unidad con la calandra que sería un sacrilegio tocar debido a su inspiración directa del morro de los monoplazas de Fórmula 1 del año 2003. De esta manera se mantenía el espíritu del diseño originario.
El trabajo realizado sobre la mecánica fue profundo y prolijo. Las modificaciones del V8 a 90º de 5439 cc con compresor volumétrico, árbol de levas en cabeza y e válvulas por cilindro montado en todos los modelos 55 AMG de la época llegó a ofrecer la cifra de 660 CV de potencia máxima a 6250 rpm con un par motor máximo de 780 Nm entre las 3250 y 5000 rpm. Las cifras de aceleración son impresionantes, 0 a 100 km/h en 3,6 segundos, 0 a 200 km/h en 10,6 segundos y el 0 a 300 km/h en 28,8 segundos.
La pregunta es, ¿existe alguna carretera para este coche? Yo no veo claro esto porque alcanzar plenamente los 340 km/h que permite lo veo complicado. Las modificaciones mecánicas se concentraron en:
* Modificación de los árboles de levas de mayor cruce.
* Nueva gestión electrónica del motor.
* Nuevo sistema de escape libre que no se puede utilizar fuera de circuito.
Las suspensiones no sufrieron modificaciones pero si se realizó una modificación importante en el tren trasero mediante la adopción de un diferencial autoblocante al 40% que optimizó sobremanera la aceleración y el comportamiento en curva, garantizando unos pasos a velocidades estratosféricas.
Los zapatos también fueron convenientemente sobredimensionados pasando de las las primigenias llantas de 18 pultadas a una especiales Brabus Monoblock VI de seis radios dobles con medidas de 9,5J x 20" en el tren delantero y 11,5J x 20" detrás. Las cubiertas utilizadas tienen unas medidas impresionantes: 255/30 ZR 20 en el tren delantero y 305/55 ZR 20 en el trasero. El sistema de frenos procedente directamente del departamento de competición de Mercedes consta de: pinzas de ocho pistones delanteros y cuatro detrás; junto con discos carbocerámicos con una durabilidad garantizada hasta los 300.000 km. Las deceleraciones máximas que se han llegado a cuantificar han sido de 1,3G.
El habitáculo es impresionante. Materiales como el cuero de la máxima calidad (rojo y negro), la Alcántara abunda por doquier en cualquier rincón junto con la fibra de carbono presente en salpicadero, detalles de puertas y consola frontal que además de dar un aspecto muy racing al conjunto juega un importante papel en la disminución de peso. El gusto por el detalle y el acabado perfecto es la tónica dominante en el interior. Valga como ejemplo el suelo del vehículo que está fabricado con un diseño de puntadas de fibra que utiliza 7800 metros de hilo.
Si bien el diseño original del SLR en el puesto de conducción está muy estudiado, Brabus fue un poquito más allá mediante la adopción de un volante aplanado en su parte inferior para facilitar el acceso del piloto. Además lleva incorporado unas levas que permiten un manejo manual del cambio automático. Por cierto este último de cinco velocidades secuencial.
El peso del conjunto es de 1786 kg y sus dimensiones (largo/ancho/alto) /4656/1908/1261 mm. Para todo aquel que pudiera materializar y perfeccionar el sueño de tener un SLR McLaren lo podía hacer a cambio de solo 600.000 euros.

En su nombre auna dos palabras con mucha historia en la competición y por cierto no alejada del éxito. Por un lado tenemos la denominación SLR, mítico modelo de los años 50 que consiguió infinidad de victorias con los inolvidables y querídisimos Juan Manuel Fangio y Stirling Moss hasta aquel fatídico accidente anteriormente mencionado. Luego está la denominación McLaren que alude a la escudería británica con sede en Woking (Surrey, Inglaterra), fundada en 1963 por Bruce McLaren (1937-1970) no exenta de grandes éxitos en su participación en la Fórmula 1. Si de la unión nace la fuerza del enlace de estas dos casas en un proyecto común de supercoche, no podía nacer otra cosa que una de las mayores maravillas con cuatro ruedas existentes en la historia de la automoción.
Pues bien, para todos aquellos para los que no eran suficientes las cifras y la estética que ofrecía este superdeportivo, Brabus en el año 2005 lo afinó aun más. Las cifras originarias del motor quedaron pequeñas y la estética alcanzó un nivel de belleza que parecía imposible superar. Fueron capaces de crear una preparación que enamoraba a primera vista y que no puede calificarse de otra forma que: "bello misil de asfalto".



* Modificación de los árboles de levas de mayor cruce.
* Nueva gestión electrónica del motor.
* Nuevo sistema de escape libre que no se puede utilizar fuera de circuito.













Fran-Benz







