Hace años tener un coche de gama alta podía ser interpretado como haber alcanzado un cierto nivel económico, y alguna que otra envidia suscitaría, sin duda. Hoy en día hay vehículos de gama alta por todas partes y casi cualquiera puede acceder a tener uno, si asi lo desea, razón por la cual han dejado de ser exclusivos. Es cuestión de tener una nómina y decidir tu orden de prioridades y cuanto quieres pagar al banco todos los meses.
Sin ir más lejos, y sirva como ejemplo el escayolista que llamé para hacer una pequeña reforma, no llega a los treinta, hace dos años que tiene la empresa y conduce un flamante E 320. Me parece perfecto por su parte y nada tengo que objetar, naturalmente. Hace simplemente dos décadas esa situación dificilmente se habría producido, pues este buen hombre no hubiese invertido parte de su capital en un vehículo, si no que lo hubiese invertido en inmovilizado para la empresa, en inversión en vivienda, etc. Seguramente la compra de ese vehículo se postergaría unos cuantos años, hasta que su empresa se hubiese consolidado totalmente. Sin embargo, los condicionantes han variado, y nuestro escayolista ha decidido disfrutar del presente a esperar por un futuro incierto, totalmente cambiante, y en el que nadie sabe que nos puede aguardar. Ni que decir tiene que aplaudo su decisión como también aplaudo cualquier otra.
Hoy en día, socialmente, lo exclusivo es un yate de 60 pies, un atico de 300 m. con piscina, o cualquier otra cosa que no puedas arreglar facilmente en una entidad bancaria.
Particularmente lo único que a día de hoy puede despertarme mi lado oscuro de sana envidia es el tiempo libre. Si pudiese dar un pequeño salto y conseguir más del que ya tengo, bien sabría valorarlo, sin duda, pero no conozco ninguna entidad dispuesta a cocederme semejante préstamo. :lol: :lol:
