Es un museo espectacular.
Tiene piezas bastante exclusivas.
Lo que más me gusto, fué la parte de la exposición dedicada a Mercedes Benz y Porsche.
Me llamó la atención que había un Skoda sin parabrisas, y me hizo preguntarme si habrá modelos de coche que sea difícil o prácticamente imposible conseguir la luna delantera.
Había algún coche que no estaba bien pintado, en alguna parte de su carrocería.
Por lo demás, un museo, que no es gratuíto, porque es privado además, pero de nivel sobresaliente.










