Missione escribió:En un post anterior, comenté que la Guardia Civil española es un Instituto Armado de naturaleza militar que forma parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Como Cuerpo de Seguridad del Estado, la Constitución le fija la misión primordial de proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades de los españoles y garantizar la seguridad ciudadana, todo ello bajo la dependencia del Gobierno de la Nación.
Tiene una doble dependencia: Del Ministerio del Interior en cuanto a servicios, retribuciones, destinos y medios, y del de Defensa en cuanto a ascensos y misiones de carácter militar. Además, atiende las necesidades del Ministerio de Hacienda relativas al Resguardo Fiscal del Estado, y vela por el cumplimiento de todas las normas y reglamentos relacionados con los diferentes Órganos de las Administraciones Central y Autonómica.
El Tribunal Militar Central Es quién, mediante la Ley Orgánica del Régimen Disciplinario de la Guardia Civil, en vigor desde el 29 de enero de 2008, determina que:
"Los agentes están sujetos al Código Penal Militar aún estando fuera de servicio."
Creo que no hace falta que comente más sobre el tema.
Gracias, Missione. La información que citas es bastante precisa, y nos da una idea de cómo funciona la cosa en el Cuerpo.
Pero el tema es si, moralmente, o más allá aún, filosóficamente, resulta que las PERSONAS cuya "misión primordial es proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades de los españoles y
garantizar la seguridad ciudadana", no puedan ejercer libremente sus derechos como el resto de los ciudadanos sin sufrir represalias tan duras como poner en juego su puesto de trabajo. Eso es muy duro de aceptar para alguien educado en el sacrificio y la justicia.
Es una inmoralidad absoluta. No hay duda posible. Otra cosa es la legislación militar, ahí no entro, pero es que partimos del presupuesto de una policía o cuerpo de seguridad que NO DEBE ser militar, y como ya han apuntado antes, todos estamos pagando por eso internacionalmente. Sé que no es el tema, pero como se menciona una y otra vez la debida obediencia castrense, creo que lo que se está tratando aquí va más allá de eso: va de la obligación moral del Estado de proteger al ciudadano, de servir al que paga los impuestos, y no de perseguirlos en una obsesión compulsiva recaudatoria, que es la imagen que nos queda de la GC de Tráfico.
Abrí este hilo queriendo romper una lanza, poniendo este ejemplo de un prohombre que se juega su integridad económica, su futuro, por unas ideas que parece que superan con creces la cortedad de miras de Pere Navarro y sus secuaces, y pone en evidencia a todo un sistema reduplicado en órganos y burocracia que, evidentemente, no funciona. A los hechos me remito.
Es una cuestión filosófica, metafísica, más allá de la Ley escrita y las ordenanzas militares. Es Derecho Natural, es lógica aplicada, y el que no lo comprenda, sinceramente, mejor que no siga leyendo este hilo.