Ciertamente, Seat nunca ha tenido una personalidad propia. Al principio, únicamente se fabricaban modelos de Fiat. Creo que el primer diseño español fué el Seat Ritmo, muy condicionado por los diseños italianos.
Un concepto propio fué el Seat Bolero, que prometía mucho más de lo que luego realmente dió.
Tras el éxito del primer Toledo, le siguieron algunos fracasos. Seat, pariente pobre del grupo VAG, ha ido heredando plataformas, motores y diseños. A sus coches les falta chispa.
Ahora presentan en el Salón de Ginebra este concepto, el IBE. Es todavía muy esquemático. Esperemos que en el futuro se objetive en algo más atractivo. En la línea lateral destacan dos líneas independientes.
Descaradamente parecido al Scirocco, recuerda también al A3. Esperemos que no sea una anodina realización más dentro del ya de por sí anodino mundo del utilitario VAG.
Una pena.




















