A raiz de un hilo en el que se habla sobre los espejos "fotocromáticos", esos que se oscurecen cuando reciben la luz de otros coches para no ser deslumbrados, se me ha ocurrido rescatar algo que puse en su día en un subforo, pero como eso lo leen (o leyeron) casi exclusivamente los que se pasan habitualmente por "su" subforo... He pensado que aquí lo verá más gente y por eso lo pongo.
Se trata de la regulación de los retrovisores exteriores, ya que no todo el mundo los lleva bien colocados porque es una cosa que no se suele explicar en las autoescuelas, y de las que lo explican, pocas lo hacen correctamente y seguimos siendo deslumbrados por los coches que nos preceden, además de perder campo de visión y luego ocurre, cuando vamos a adelantar, eso de que "aparece" un coche que no estaba porque no lo hemos visto por ningún espejo. Ese coche estaba situado en lo que llamamos "el ángulo muerto".
Voy a intentar hacerlo yo, a mi manera, aunque por aquí es bastante más difícil que "en vivo", donde los gestos son muy-muy aclaratorios para un mejor entendimiento.
Observad el dibujo:
Edito para que se vea la imagen. De paso aviso que los invitados que han accedido al tema por otro navegador diferente a Windows (Google Chrome o Safari, p.ej.) y NO están registrados, no podrán ver las imágenes adjuntas.
Como veis, las líneas rojas marcan el campo de visión que llevan la mayoría de conductores (en el caso del retrovisor interior son las mismas líneas, porque coinciden), con lo que la superposición de imágenes marcadas con "A" son muy amplias -marcadas en gris- y no hay resquicio que no dominemos... en el estrecho ángulo que nos marca la línea gris con flechas. A partir de ahí, en los laterales hacia adelante estamos ciegos (claro, excepto la visión directa a través del parabrisas). Esto nos deja una zona amplia en la que no vemos nada, por eso se le llama "ángulo muerto".
Ahora bien, si abrimos los espejos exteriores - el campo "B"- hasta que no veamos el lateral de la carrocería, y aún lo abrimos un poco más, como para que quede a 1/2 metro de ésta (*), entonces ganamos los suficientes grados (o metros) -marcados con la línea negra con flechas- para que no se nos escape absolutamente nada, porque lo que pueda estar por delante del campo de visión dominado por los retrovisores laterales lo vemos en "visión periférica" (el círculo amarillo es la cabeza) con el sólo gesto de mirar el espejo. Ya sabéis que la visión periférica es lo que está alrededor del punto concreto en que tenemos puesta la mirada; aquí son los sectores en amarillo "limón".
(*) La zona amarilla que está junto a la carrocería es la que realmente no vemos de ningún modo, pero es tan estrecha y pequeña que no entraría ni una bicicleta (con su ciclista, claro
Ya decía al principio que explicarlo por aquí resulta difícil, pero probadlo y notaréis la diferencia.
Al principio resulta un poco extraño, pero cuando te habitúas... no se escapa nada.





















